Sanaste miles de heridas, curaste un corazón roto y me hiciste inmensamente feliz.
Paso algún tiempo y por fin lo preguntaste, al fin lo dijiste. No lo esperaba y menos en ese momento.
¿QUIERES SER MI NOVIA?
30 y 1 DE JULIO DE 2013
Eso preguntaste y no una sino dos veces y acepte encantada, yo lo deseaba tanto como tu supongo.
Era muy feliz, me sentía tan orgullosa de tener a mi lado a un hombre como tu guapo, inteligente, cariñoso, amoroso, divertido, valiente, interesante, atrevido, con una fortaleza impresionante, simplemente magnifico.
Y es que ya no me importaba nada solo estar a junto a ti.